El dilema de Spider-Man o cómo para ser un buen Superhéroe hay que conocer la ley natural

El dilema de Spider-Man o cómo para ser un buen Superhéroe hay que conocer la ley natural


Algo es claro: si las sociedades funcionan, si la convivencia en clase y en casa es posible, es porque todos respetamos la ley natural. Aunque seguramente cada uno por diversas razones.

El que vosotros podáis esperar tranquilamente el bus en la parada leyendo un libro sin tener que levantar cada dos por tres la mirada en busca de peligros, se debe a que esperáis que todos los ciudadanos respeten la ley natural, que no atenten contra ella, ¿no?

Pues si esto es importante, cuanto más para llegar a ser un Superhéroe. El jovencísimo Peter Parker en Spider-Man debe aprender, gracias su tío Ben, (que sé por fuentes fidedignas que estudió a fondo a Santo Tomás) que “un gran poder requiere una gran posibilidad”.

Esta gran frase en términos filosóficos implica que Peter debe aprender a respetar la ley natural. Él que tiene superpoderes, que puede hacer picadillo a sus compañeros de clase, que puede infringir la ley natural sin ningún temor a represalias, es él el que más se tiene que aferrarse a ella e intentar que los demás también la cumplan. ¿Por qué? Muy fácil.

Lo que diferencia a los héroes de los villanos en todas las películas de Superhéroes no es el traje o el color de pelo. O su lugar de nacimiento. La diferencia clave  es que los villanos infringen la ley positiva (esto es, el conjunto de normas de cada ciudad o país y que normalmente se basa en la ley natural) y los héroes intentan que éstos la respeten.

¿Qué haríais vosotros en el lugar de Peter? ¿Héroe o villano?

Anuncios

2 comentarios en “El dilema de Spider-Man o cómo para ser un buen Superhéroe hay que conocer la ley natural

  1. Calificar a los superhéroes de salvadores y consecuentes con la ley es una afirmación errónea puesto que los mismos se toman la justicia por su mano, siendo los agentes de la ley de un estado los únicos con autoridad para hacer que se cumplan las leyes. No obstante, sus acciones siempre suelen estar dirigidas hacia supervillanos que a efectos prácticos no existen, idem que los superhéroes. Con esto se puede dilucidar que en el mundo real, son los agentes de la ley los que deben respetar la ley natural y, en esto estoy de acuerdo con Platón, deben dedicarse única y exclusivamente a preservar la seguridad del estado o nación.
    En mi caso, más que un Spiderman preferiría ser uno de los 4 Fantásticos por el mero hecho de que estos cobran por hacer su trabajo y dado el riesgo que hay en el mismo, es lógico recibir una remuneración por parte del gobierno.

    1. No conozco a los 4 fantásticos, así que ahí no puedo opinar.. pero discrepo con lo de que los superhéroes se toman la justicia por su cuenta (simplemente acepta el juego y admitamos que existen, como aceptamos la posible existencia del Estado platónico).
      Spider-Man tiene remordimientos cuanto se toma la justicia por su cuenta, y tras su “arrepentimiento” lo que hace es intentar que la ley natural se cumpla. Batman lo mismo. Esta es la única diferencia con los supervillanos, que usan su poder para su beneficio propio, y no el común (fin último del Estado).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s