El mejor consejo que te puede dar Aristóteles

El mejor consejo que te puede dar Aristóteles

Desconozco si Aristóteles escribió sobre esto, pero hay lecciones de vida que son mayores y mejores que mil obras de filosofía.

Aristóteles es conocido como el discípulo más famoso de Platón y, sin embargo, fue el más díscolo, el más rebelde. Le criticó en muchos aspectos.

El filósofo macedonio se alejó de la alargada sombra de su amado maestro y buscó su camino. No aceptó las conclusiones de Platón, sino que las examinó y obtuvo las suyas propias.

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Camina a tu aire

Camina a tu aire

La vida y la filosofía no son pruebas; son paseos que se bifurcan en diferentes caminos. Maestros y buenos consejeros tendremos muchos a lo largo de la nuestra vida, pero a veces la mejor opción es seguir el propio camino, y no el marcado.

Sí, al igual que hizo Aristóteles.

El filósofo más caro del mundo

El filósofo más caro del mundo

El fantástico anuncio que os dejo a continuación es de la DGT y se titula “Las gafas más caras del mundo”.

Aristóteles, que perfectamente podría ser conocido como “El filósofo más caro del mundo”, sabía que lo más valioso y preciado del ser humano es su felicidad y que esa anhelada felicidad no es ni sueños ni deseos inalcanzables.

¿Qué es? Decisiones deliberadas gracias a la prudencia, pues sabía que cada decisión que tomamos nos conduce (o aleja) más de la felicidad.

¿Es Aristóteles el padre del veganismo?

¿Es Aristóteles el padre del veganismo?

El díscolo discípulo de Platón, el filósofo Aristóteles, afirmó que el alma es el principio vital de los seres vivos. Para el filósofo nacido en Estagira, un animal o una planta tienen alma.

Eso sí, el alma se define por sus capacidades o funciones, y sólo el ser humano tiene el alma racional. Aristóteles negaba la racionalidad a los animales, pero, ¿y la empatía? ¿Y otros sentimientos como la alegría o la tristeza?

La ausencia de racionalidad era clave para Aristóteles para sostener la primacía del ser humano. Aristóteles seguro que comería carne. Sin embargo, los animales no paran de sorprendernos.