El epicureísmo por José Mota

El epicureísmo por José Mota

Muchos filósofos se han preocupado por los miedos del ser humano y todos ellos han coincidido en que todos tenemos miedos. Nadie puede vivir sin miedos, ni el más valiente de los mortales carece de miedos.

Entonces, ¿qué queda? ¿Resignación? No, ni mucho miedo. Para los filósofos vivir con miedo es imposible, pues el miedo es el origen de la infelicidad humana.

Una vez analizado el origen del miedo, se debe intentar superar, o por lo menos, actuar de tal manera que no nos impida ser lo que queremos ser.

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El grupo de música que explica el epicureísmo

El grupo de música que explica el epicureísmo

Que la filosofía es divertida, creo que ya no hay lugar a dudas. Además, creo, queda claro que la filosofía es todo. Está hasta en la música, como lo demuestra la banda inglesa Passenger.

Epicuro, fundador de Jardín, concibió la filosofía como una terapia para superar los miedos que nos impiden ser felices. Él los clasificó en 4 miedos: a los dioses, a la muerte, al fracaso y a no conseguir un bien.

Aquí una lección epicúrea hecha canción:

El epicureísmo explicado en una sencilla canción

El epicureísmo explicado en una sencilla canción

Epicuro fue el primer filósofo que se tomó la vida en serio; él fue el primero también que estudió detenidamente el sufrimiento humano como fuente de infelicidad.

Pero pensaba que no era el sufrimiento la principal causa del sufrimiento, sino el miedo a ese sufrimiento, al fracaso, a la muerte, etc. lo que nos hacen infelices.

El grupo sueco Passenger toma su testigo y sigue pregonando su filosofía allá a donde van.

Goyo Jiménez o el epicúreo enmascarado

Goyo Jiménez o el epicúreo enmascarado

Todos adoramos al gran humorista español Goyo Jiménez. Y desde hoy, espero que más.

En este divertido monólogo entre las diferencias entre americanos y españoles, donde Goyo Jiménez es un experto, aplica cual Epicuro el famoso tetrapharmakon contra los males y miedos que nos impiden ser felices.

Pues eso, a ser felices que no hay miedo que valga.

El epicureísmo explicado en una canción

El epicureísmo explicado en una canción

Epicuro fundó la prestigiosa escuela filosófica (aunque esa no fue su intención) del Epicureísmo: la doctrina epicúrea más conocida es el tetrapharmakon o cuatro remedios para eliminar los miedos infundados que impiden al ser humano alcanzar la felicidad.

El grupo sueco Passenger ha sido capaz de llevar a la música esta famosa doctrina epicúrea.

Sobre la ataraxia, la publicidad y AXE

Sobre la ataraxia, la publicidad y AXE

El Estoicismo y el Epicureísmo son los movimientos filosóficos más importantes del Helenismo. Zenón de Citio, no confundir con Zenón de Elea, discípulo de Parménides, fundador del Estoicismo y Epicuro, fundador del Epicureísmo, son los dos grandes representantes de las Escuelas Socráticas Menores.

Hemos visto cómo la Ataraxia o la tranquilidad de ánimo es el fin último de estos dos movimientos filosóficos. Cada uno a su manera, pero considerando el placer como la clave para alcanzar la Felicidad, o lo que es lo mismo, la Ataraxia: buscamos el placer y evitamos el dolor, para que nada ni nadie nos perturbe.

Fue Aristóteles el primer filósofo que se ocupó de la Felicidad. El Estagirita dijo que todos los hombres están orientados a un fin (telos) y que ese fin último es la Felicidad. Pero él no dijo nada del placer (hedos).

El  Hedonismo fue una escuela filosófica que buscaba el placer y la supresión del dolor. Yo creo que todo el mundo se considera hedonista, ¿no? A nadie le gusta el sufrimiento ni el dolor. El matiz que introducían todos los movimientos filosóficos cercanos al Hedonismo era que el placer sí, pero siempre con moderación. De este modo querían evitar que el placer se convierta en fuente de dolor.

Hoy en día el término Hedonismo se ha evolucionado hasta puntos insospechados: si preguntamos a alguien sobre qué entiende por placer, seguramente nos responderá con algo así como “satisfacer todos mis deseos”. Pero, que yo sepa, nadie puede satisfacer todos sus deseos. Es imposible.

Un signo de madurez y responsabilidad es saber responder a cada situación, es saber que (desgraciadamente) no podemos satisfacer todos nuestros deseos: a mí me gustaría estar jugando al baket, tomar un café con mis amigos en un sitio calentito, pero tengo que quedarme en casa a corregir trabajos y exámenes. ¿Soy por eso menos feliz? Espero que no.

La publicidad, el marketing, juega continuamente con el placer y los deseos insatisfechos que tenemos. Es la nueva escuela hedonista.

Observad cómo juega AXE (la marca de desodorantes) con la idea de triunfar y conquistar a los chicas guapas que todo chico (no nos engañemos) tiene:

AXE no vende desodorantes, sino que nos vende sexo y fantasías, aquello a lo que supuestamente todos aspiramos.

Ya os hablé en clase de la gran película india Samsara (2001) donde un joven monje budista a seguido siempre los dictados de su religión y su maestro. Se rebela y abandona la disciplina monacal para casarse con una joven muy atractiva. Pero en lugar de alcanzar la felicidad, su vida de casado le aburre: es infiel a su mujer y su vida laboral se rige por el desear y conseguir cada vez más fama y dinero. Aterrado por su comportamiento, abandona a su mujer y vuelve al monasterio. Fijaos en esta escena final:

¿Son felices los protagonistas de estos dos vídeos? ¿Qué les falta o qué han hecho mal que les impide sonreír?