Salvemos a Kant

Salvemos a Kant

Kant sabía que el ser humano es malo (“insociable”, decía él), pero también estaba convencido de que tiene salvación a travé de la educación: aprender a ser mejores, a ser autónomos.

Porque se odia lo que no se entiende. Y Kant lo sabía.

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No pienso callarme

No pienso callarme

Para Kant el ser humano es un animal paradójico, pues vive a camino entre dos abismos: la libertad y las leyes de la naturaleza.

Según nuestro filósofo, lo asombroso del hombre es que siendo libre, puede dejar de serlo, y siendo libre, hay cosas que nunca podrá elegir.

Dirá, que aquellas que puede elegir, no permita nunca que nadie le quite esa opción.

¿Cómo garantizar un futuro mejor? O las flores son para el camino

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Kant era un pesimista; pensaba que el futuro de los seres humanos estaba marcada por una profunda “insociable sociabilidad“, es decir, por una grave maldad.

La única forma, decía, de ponerle fin era con leyes fuertes. Y armas. Me imagino, ¿no?