A fondo: la armonía preestablecida de Leibniz

A fondo: la armonía preestablecida de Leibniz

Si os ha parecido interesante la teoría de Leibniz sobre la armonía preestablecida, un dejo a continuación un vídeo donde se explica “a fondo”:

Anuncios
Sentencias

Sentencias

Antes de afirmar, dudar. Descartes creía necesario que todo ser humano pase por un tiempo de reflexión, al que él llamó duda metódica, para alcanzar una verdad indudable.

Es este tiempo de tantas certezas sin contrastar y sin reflexionar, nos vendría bien volver a Descartes.

Os dejo este divertidísimo sketch de Pantomima Full sobre amigo que todos tenemos, “el sentencias”.

El remedio filosófico contra los seres efímeros

El remedio filosófico contra los seres efímeros

Decía mi respestado Leibniz que el ser humano, como mónada que es, está condenado a no “conectar” más que con un puñado de personas a lo largo de su vida. Y creo que tenía razón en ello.

Leibniz sostenía que para “conectar” con alguien debía ocurrir un suceso extraño que permitiese que dos mónadas independientes se “unan”: algo así como el amor.

Armonía preestablecida o ¿tiene el sufrimiento sentido?

Armonía preestablecida o ¿tiene el sufrimiento sentido?

Resulta raro que los filósofos, habiendo hablado de casi todo en esta vida, hayan reflexionado tan poco sobre el tema universal por antonomasia: el sufrimiento. Uno de ellos que sí lo hizo fue Leibniz.

Este genio de origen germánico pensó que todo tiene una razón (que no es lo mismo que todo esté determinado). Leibniz formuló el famoso principio filosófico conocido como el principio de razón suficiente, el cual afirma que todo tiene un porqué.

Leibniz, que rechazaba las casualidades (aquí me confieso fiel seguidor suyo), pensaba que este mundo, creado por Dios, no es casual y que las cosas que nos ocurren tampoco lo son. Unos son capaces de su causa o razón, otros no. Pues para Leibniz hasta el sufrimiento tiene una razón, un sentido y un final.

El método cartesiano o cómo salir de tu falso imperio

El método cartesiano o cómo salir de tu falso imperio

Las personas tenemos un gran defecto: vivimos no por encima de nuestras posibilidades, sino por encima de nuestras pasividades. Y Descartes también creía esto. Para nuestro gran filósofo, el ser humano erige su vida sobre imperios falsos, sobre verdades a medias y mentiras a tiempo completo.

¿Qué hacer? Descartes propuso que hicíeramos una limpia de todo lo anterior. Descartes invitó a sus discípulos poner en duda los conocimientos anteriores para intentar empezar de nuevo, sin medias tintas.

Crear un imperio nuevo, verdadero.