¿Por qué Sócrates odiaba la democracia?

¿Por qué Sócrates odiaba la democracia?

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Bane, el discípulo de Protágoras y el fin de la justicia

Bane, el discípulo de Protágoras y el fin de la justicia

Hoy más que nunca la gente clama contra un sistema de justicia corrupto, lento y torpe. Pero aún así, ¿qué sería de nosotros sin él?

Nuestro sistema, defectuoso como el que más (ninguna creación humana puede ser perfecta), es el objetivo del sofista Protágoras. Éste afirmó que no existe sistema más justo que la opinión subjetiva del hombre.

Protágoras creó a Bane, el malo de Batman: “Haced lo que os parezca!”

Yo también quiero ser como Sócrates

Yo también quiero ser como Sócrates

La muerte de Sócrates

Hoy en día la gente quiere ser como Beckham, pero antiguamente, hace muchos años, la gente quería ser como Sócrates. Bueno, no del todo, pues parece ser que era bastante feo el pobre hombre.

Pero lo que sí admiraban, u odiaban, aunque todos sabemos que ambos sentimientos son muy parejos, porque Sócrates sabía lo que quería. Y aún más. Sabía lo que sabía, esto es, nada.

Según palabras que se atribuyen al propio Sócrates: “Sólo sé que no sé nada”. Y dedicó toda su vida a averiguarlo.

El ejemplo de Tyrion Lannister o la sinceridad del filósofo

El ejemplo de Tyrion Lannister o la sinceridad del filósofo

No es por la estatura ni por su fealdad, pero Tyron Lannister (para los más despistados, uno de los protagonistas de la conocidísima saga literaria y serie televisiva Juego de Tronos) me recuerda a la figura del filósofo griego, Sócrates, que fue despreciado por los hombres de su tiempo por su fealdad.

Sócrates como Tyrion estarían de acuerdo en algo fundamental en la labor filosófica: la sinceridad con uno mismo sobre quién se es de verdad. Y la ironía.

Para ser filósofo, para perseguir la verdadera filosofía, uno debe ser sincero consigo mismo y aguantar toda la verdad sobre quien es y sobre la realidad; no se puede mirar hacia otro lado. Aunque para ello pueda usarse de la ironía y burlase de lo más preciado para el resto de los mortales.