El epicureísmo por José Mota

El epicureísmo por José Mota

Muchos filósofos se han preocupado por los miedos del ser humano y todos ellos han coincidido en que todos tenemos miedos. Nadie puede vivir sin miedos, ni el más valiente de los mortales carece de miedos.

Entonces, ¿qué queda? ¿Resignación? No, ni mucho miedo. Para los filósofos vivir con miedo es imposible, pues el miedo es el origen de la infelicidad humana.

Una vez analizado el origen del miedo, se debe intentar superar, o por lo menos, actuar de tal manera que no nos impida ser lo que queremos ser.

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El filósofo más caro del mundo

El filósofo más caro del mundo

El fantástico anuncio que os dejo a continuación es de la DGT y se titula “Las gafas más caras del mundo”.

Aristóteles, que perfectamente podría ser conocido como “El filósofo más caro del mundo”, sabía que lo más valioso y preciado del ser humano es su felicidad y que esa anhelada felicidad no es ni sueños ni deseos inalcanzables.

¿Qué es? Decisiones deliberadas gracias a la prudencia, pues sabía que cada decisión que tomamos nos conduce (o aleja) más de la felicidad.

¿Es Aristóteles el padre del veganismo?

¿Es Aristóteles el padre del veganismo?

El díscolo discípulo de Platón, el filósofo Aristóteles, afirmó que el alma es el principio vital de los seres vivos. Para el filósofo nacido en Estagira, un animal o una planta tienen alma.

Eso sí, el alma se define por sus capacidades o funciones, y sólo el ser humano tiene el alma racional. Aristóteles negaba la racionalidad a los animales, pero, ¿y la empatía? ¿Y otros sentimientos como la alegría o la tristeza?

La ausencia de racionalidad era clave para Aristóteles para sostener la primacía del ser humano. Aristóteles seguro que comería carne. Sin embargo, los animales no paran de sorprendernos.

No sois el contenido de vuestra cartera

No sois el contenido de vuestra cartera

Platón, cuyo auténtico nombre era Aristocles, desconfiaba de aquellos que empiezan a definirse enumerando características físicas. Platón tenía una visión negativa del cuerpo y rechazaba que el ser humano se identificase con él.

Para el filósofo ateniense, lo más excelso que tenía el ser humano era el alma y acorde a esa alma debía de vivir.