¿Se equivocó Hobbes?

¿Se equivocó Hobbes?

Ahora que hemos tenido el mal ante nosotros, se nos hace más patente la terrible sentencia de Plauto, que Hobbes tomó, de que “el ser humano es un lobo para el propio hombre”.

Sin embargo, muchos afirman que esto no es así. El día a día, sostienen, nos trae pruebas de justo lo contrario. Pero, ¿si es así, si el ser humano realmente es bueno, por qué existe el mal?

La respuesta está en el anuncio de lotería de 2014: el mal existe cuando los buenos hombres no hacen el bien.

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Hacer bien tu trabajo o la paradoja de Maquiavelo

Hacer bien tu trabajo o la paradoja de Maquiavelo

Maquiavelo, tal vez uno de los filósofos más importantes de la historia, sentenció que los gobernantes, el Príncipe, debían mandar con poder y autoridad (sin llegar a la crueldad). Pero jamás con ética.

El filósofo florentino renegó de la tradición iniciada con Platón y Aristóteles que recomendaban a los gobernantes ser expertos en ética. Para Maquiavelo, la bondad no tiene lugar en la política.

¿Estáis de acuerdo?

El anillo de Giges o por qué hacer el bien pudiendo hacer el mal

El anillo de Giges o por qué hacer el bien pudiendo hacer el mal

Anillo de Giges

Cuenta Platón en su obra la República la historia de Giges: un pastor que tras una tormenta y un terremoto encontró, en el fondo de un abismo, un caballo de bronce con un cuerpo sin vida en su interior. Este cuerpo tenía un anillo de oro y el pastor decidió quedarse con él. Lo que no sabía Giges es que era un anillo mágico, que cuando le daba la vuelta, le volvía invisible. En cuanto hubo comprobado estas propiedades del anillo, Giges lo usó para seducir a la reina y, con ayuda de ella, matar al rey, para apoderarse de su reino.

Ahora bien, ¿por qué en cuanto Giges tuvo la oportunidad de hacer el mal lo hizo y no siguió haciendo el bien? Ante esta pregunta misteriosa, Platón consideró que realmente Giges desconocía qué era el bien, no estaba plenamente convencido de que el bien es lo mejor para él.

¿Por qué si sé que algo es bueno para mí (tomar la medicación para sanarme, no poner la mano en el fuego, no saltar de un quinto…), dejaré de hacerlo porque se me plantee la opción opuesta?

El “buen” gobernante o qué le diría Maquiavelo a Rajoy

El “buen” gobernante o qué le diría Maquiavelo a Rajoy

No decir mentiras al pueblo

Ahora está de moda poner de vuelta y media a los políticos. Uno de los primeros pensadores que se dedicaron a reflexionar concienzudamente sobre la labor del político o gobernate fue el italiano Nicolás Maquiavelo .

Para Maquiavelo el gobernante debía ser astuto y firme en su política. De esto se deduce que no siempre debe decir la verdad a los ciudadanos. Y eso es, precisamente, una de las grandes quejas del pueblo: los políticos siempre están mintiendo. Pero, ¿sería posible gobernar diciendo siempre la verdad?

¿Os imagináis a Rajoy diciendo a diestro y niestro que el paro va a seguir subiendo y que lo saldremos de la crisis hasta… quién sabe cuándo?

Entonces, ¿qué hacemos?

El camino de la luz o Abraxas nos guía

El camino de la luz o Abraxas nos guía

Seguimos con las colaboraciones en el blog dentro de la nueva sección: Ágora.

Este estupendo post ha sido elaborado por el alumno de 2º de Bachillerato que comenta asiduamente en el blog bajo el nombre de Lagardere.

Para aquellos que han leído Demian,  Abraxas es ya un viejo conocido; para los que no, un extraño que, a juzgar por este post, sale en el libro que debemos leer y lo haremos… o no. Pertenezcáis a uno u otro grupo:

Abraxas es el nombre que recibe un dios (de origen gnóstico) venerado en la antigüedad por distintos pueblos. Lo que ha provocado que su imagen inicial (con cabeza de gallo, serpientes en lugar de piernas, armadura en el pecho, con látigo y escudo.) fuera modificada en la Edad Media para convertirse en un ser grotesco, con cabeza de dragón coronada y cuerpo deforme; manteniendo tan solo las serpientes como piernas y el látigo de la figura gnóstica. Este dios, al contrario que los de otras religiones, reunía en un solo ser lo bueno y lo malo, considerándose así ángel y demonio al mismo tiempo.

En la novela de Hermann Hesse, es seguido por varios personajes durante el desarrollo de la misma y es presentado como el destino inexorable; pues, al igual que mantuvo siempre Platón, éste nos guiará a nuestra verdadera función -algo así como nuestra vocación-a través de las experiencias que vayamos adquiriendo a lo largo de nuestra vida, tanto en lo bueno como en lo malo.

Pero ¿qué debemos pues hacer ante la vieja figura de Abraxas? ¿Nos dejamos guiar por Abraxas para encontrar nuestro “cometido” y salir por fin de la caverna? ¿o seguimos en el camino de la luz a pesar de su monotonía?

Las dudas de la prueba de lectura del libro, aquí.

 

El hombre prudente o cómo Coca Cola nos enseña dónde está la felicidad

El hombre prudente o cómo Coca Cola nos enseña dónde está la felicidad

Fue Aristóteles el primer filósofo del que nos ha llegado documentos escritos sobre la felicidad, por lo que podemos decir que fue el filósofo de Estagira quien se preocupó en primer lugar en la Historia de la Filosofía sobre un asunto tan importante del que hoy en día sólo se ocupan los libros de autoayuda y los anuncios de la televisión.

Para Aristóteles la ética era la ciencia práctica que se ocupaba del fin último del hombre: ser feliz.

La cuestión clave es cómo conseguirla. Para ello Aristóteles afirmó lo que todo intuimos de algún modo: todos queremos ser felices a toda costa. ¿Haríamos cualquier cosa para ser feliz?

Sólo hay un camino para ser feliz, según Aristóteles, y es el que marca el hombre prudente. Y, ¿quién es ese hombre prudente? El que sabe en todo hombre elegir el bien y evitar el mal, el que en los desánimos sabe descansar y reponer fuerzas para seguir luchando por lo que quiere.

Cómo hacer el bien o por qué existe el mal en el mundo

Cómo hacer el bien o por qué existe el mal en el mundo

En el mundo de las ideas, lugar natural del alma, tienen cabida las ideas por las que las cosas de este mundo sensible y caduco reciben nombre.

Si una joya nos parece hermosa es, según la teoría platónica, porque “participa” de la idea de belleza. Si frente a mí tengo un libro de color amarillo y los percibo como tal se debe a que imitan a la idea de libro y de amarillo. Aunque la idea de amarillo sea una idea única e inmutable -es decir, que no sufre cambio alguno- el libro puede perder su color original y existen, como es evidente, numerosos objetos amarillos en el mundo, los cuales todos participan de la idea de amarillo.

La idea más alta de las existentes es la idea de Bien que está al alcance de muy pocos; sólo aquellos que se se esfuerzan en el estudio de la filosofía y en la purificación del alma podrán alcanzarla.

Como sólo unos pocos conocen el bien, es normal, afirmaría Platón, que haya muchos que actúen mal, es decir, para Platón el mal es ignorancia, ignorancia de lo que es correcto y de lo que está bien. Pues considera que quien conozca ciertamente el bien, su idea, lo llevará a cabo siempre. A esta teoría ética se le denominó intelectualismo moral.

Para Platón, un hombre virtuoso que actúe conforme al bien es aquel que no se deja arrastrar ni por las pasiones -el alma irascible- ni por los deseos corporales -el alma apetitiva-. El virtuoso obedecerá siempre la recta razón proveniente del alma racional.

Por eso en este vídeo el maestro Yoda intenta convencer al joven Anakin Skywalker – que se acabará conviertiendo en el malvado Darth Vader – para que sigua el consejo de su alma racional, que atisbó en algún momento el bien y que Yoda le ayuda a recodar, para no ceder antes las otras partes del alma que le conducirán hacia el mal.

Y es que según Platón la idea de mal no existe, el mal no existe, solo es ausencia de Bien.