Fabricados para no durar

Fabricados para no durar

La Escuela de Frankfurt fue muy crítica con los presupuestos filosóficos en los que se estaba cimentando el nuevo capitalismo. Éste, en lugar de liberar al hombre y ayudarle en su emancipación, lo único que estaba favoreciendo es la aparición de una sociedad de consumo.

Baterías que se ‘mueren’ a los 18 meses de ser estrenadas, impresoras que se bloquean al llegar a un número determinado de impresiones, bombillas que se funden a las mil horas… ¿Por qué, pese a los avances tecnológicos, los productos de consumo duran cada vez menos?

La 2 de Televisión Española y RTVE.es han emitido “Comprar, tirar, comprar” un documental que nos revela el secreto: obsolescencia programada, el motor de la economía moderna.

Rodado en España, Francia, Alemania, Estados Unidos y Ghana, Comprar, tirar, comprar, hace un recorrido por la historia de una práctica empresarial que consiste en la reducción deliberada de la vida de un producto para incrementar su consumo porque, como ya publicaba en 1928 una influyente revista de publicidad norteamericana, “un artículo que no se desgasta es una tragedia para los negocios”.

Este documental, dirigido por Cosima Dannoritzer y coproducido por Televisión Española, es el resultado de tres años de investigación, hace uso de imágenes de archivo poco conocidas; aporta pruebas documentales y muestra las desastrosas consecuencias medioambientales que se derivan de esta práctica. También presenta diversos ejemplos del espíritu de resistencia que está creciendo entre los consumidores y recoge el análisis y la opinión de economistas, diseñadores e intelectuales que proponen vías alternativas para salvar economía y medio ambiente.

(Vía rtve.es)

¿La aparición de un nuevo tipo de hombre? ¡Consumistas del mundo, comprad!

¿La aparición de un nuevo tipo de hombre? ¡Consumistas del mundo, comprad!

Como ya hemos explicado, uno de los objetivos fundamentales de la Escuela de Frankfurt es realizar el sueño de la Ilustración, el sueño que tanto desveló a Kant: la emancipación del hombre. Que no es otra cosa que la búsqueda de la felicidad, felicidad entendida como liberación de cualquier tipo de cadenas que impidan al hombre ser él mismo. Una definición muy al gusto de Platón.

Horkheimer, que fue un estudioso de Marx, pero un estudioso crítico de su filosofía, se dio cuenta que no sólo la economía es clave para entender la sociedad que nos llena la cabeza de deseos, sino que la ideología es también fundamental para moldear al hombre, pues permite uniformar sus pensamientos, convicciones, deseos y convencerle de que no hay fines últimos a la manera de Aristóteles, sino que todo (y todos) somos medios para algo más. De que todo vale con estar satisfecho.

La sociedad de hoy, el famoso Estado de bienestar, nos está proporcionando una cantidad insospechada de medios  para que no se queden sin satisfacer ninguno de nuestros deseos… Su único objetivo es que no quede alguno sin realizar.

Pero ¿es éste el hombre soñado por Kant? ¿Consumidores pasivos de una ilimitada oferta de deseos todos ellos altamente aptetecibles y fácilmente realizables?

Os dejo una serie de reflexión en torno a la Psicología económica que dibuja muy bien el tipo de hombres que somos hoy en día:

La segunda parte sigue a continuación:

¿No somos éstos pobres hombres nosotros mismos? ¿No se trata de una descripción de la caverna de Platón?