Todo lo que Campofrío nos enseñó de la antropología de Platón

Todo lo que Campofrío nos enseñó de la antropología de Platón

Que uno hace filosofía sin proponérselo es una verdad fundamental desde Sócrates.

Pero gracias a anuncios tan geniales como éste de Campofrío, las clases de filosofía platónica serán mucho más fáciles: reencarnación, reminiscencia, acesis, desprecio del cuerpo…

No somos nuestro cuerpo o cuando Platón fundó El club de la lucha

No somos nuestro cuerpo o cuando Platón fundó El club de la lucha

La visión negativa de Platón del cuerpo ha permenaciendo casi inalterable hasta nuestros días. Pero él no fue, ni mucho menos, el creador de esta particular concepción del ser humano. Fue por influencia del orfismo y del pitagorismo como llegó a considerar que lo más excelso que posee el ser humano es el alma.

Platón, cuyo auténtico nombre era Aristocles, pensaba que el cuerpo era una cárcel de la que debemos liberarnos para que nuestra alma pudiera retornar al mundo de las Ideas. Platón defendía un dualismo antropológico, donde el elma predomina sobre el cuerpo.

Siglos más tarde, el escritor norteamericano Chuck Palahniuk escribió  Fight Club, que David Fincher llevaría al cine. El club de la lucha(1999) es una de las películas más impactantes y filosóficas que he visto. En ella, un don nadie, que se afana en muebles Ikea y posesiones lujosas para ser alguien, conoce a Tylor Durden, uno de los personajes del cine más fascinantes que conozco.

En este fragmento que os pongo, Tyler Durden, interpretado por Brad Pitt, se dirige a su séquito de don nadies que pretenden ser alguien. Platón hacía lo mismo con sus alumnos en la Academia: el cuerpo no sirve para nada, sólo nos debemos preparar para la muerte.

Si no somos nuestro trabajo, ni nuestra cuenta corriente, ni el coche ni la cartera. ¿Qué somos? ¿Qué nos define?

Tylor Durden, otro discípulo díscolo de la Academia como Aristóteles, no nos plantea una posibiliad real de autorrealización ni de felicidad.

¿Qué somos entonces?

Una simple certeza cartesiana contra memoria

Una simple certeza cartesiana contra memoria

El filósofo René Descartes ha pasado a la historia de la filosofía por la intuición de una simple idea, la idea de una certeza absoluta, de la que no cupiera duda alguna. Esa idea fue la expresada con la conocidísima frase:

cogito ergo sum

Para Descartes, ésta es la única y auténtica verdad que resiste a toda duda. Y ya sabemos que una idea, por única y pequeña que sea, puede ser muy corrosiva.

¿Que es, pues, lo real? ¿Cómo podemos estar seguros de que no estamos soñando como en la película  Origen (Inception)?

El cineasta Christopher Nolan, cartesiano convencido sin saberlo, pensó que la única idea resistente a toda duda no era este pensar, sino la memoria, que es cambiante y maleable. ¿Quién no ha modificado nunca los recuerdos de los demás a través de una mentirijilla o ha contado muchas veces una misma historia tergiversándola de tal manera que se la ha creído?

Esto es Memento -expresión latina “memento mori” que significa “recuerda que eres mortal”- y que nos da una lección magistral de que una simple idea es capaz de modificar toda la mente humana.

Alma, cuerpo y eros y otras ideas filosóficas de Platón

Alma, cuerpo y eros y otras ideas filosóficas de Platón

Una de lo asuntos que más ha ocupado a la Humanidad ha sido la investigación en torno al alma. El alma humana, para algunos pura invención de las grandes religiones, para otros ejemplo de la esencia humana, era para Platón y Aristóteles lo que nos permitía conocer las ideas y el aliento vital respectivamente.

Ambos filósofos griegos, que compartieron techo durante veinte años, coincidían en que el alma humana era inmaterial y la caracterización de la esencia de cada ser vivo.

La interesante película 21 gramos recoge la tradición del “peso” del alma. Si el alma es inmortal y el cuerpo no, ¿en qué momento justo abandona el cuerpo? ¿Se puede medir y captar ese momento exacto?

Lo que también deben explicar los filósofos que como Platón y Aristóteles creían en el alma es la relación que hay entre ambos. La más notoria es la platónica. Explicación que llevó a cabo a través del Mito del carro alado.

Aquí la posiblemente mejor serie de todos los tiempos Lost (Perdidos) nos deja una excelente explicación de cómo era el amor (eros) platónico.