Ver es saber

Ver es saber

El empirismo es una corriente filosófica de eslóganes y su eslogan favorito es “ver es saber“. Para los empiristas, solo existe aquello que puedo experimentar, ver con los ojos.

Pero, desgraciadamente, cada vez observamos menos. Aunque tengamos la visión intacta, nuestra forma de observar y comprender la realidad ha disminuido. Las apariencias son engañosas.

El valor de los recuerdos

El valor de los recuerdos

El empirismo es la corriente filosófica que ha defendido la importancia de los recuerdos. Para el emprimo, sin recuerdos no somos nada. Los recuerdos son el alma de las personas.

Gracias a los recuerdos nos constituimos como personas, pues las decisiones que tomamos, se basan en nuestros recuerdos.

El recuerdo surge de la experiencia y la experiencia es la única fuente de conocimiento para el empirismo.

El resultado de mi memoria o el origen del empirismo

El resultado de mi memoria o el origen del empirismo

El empirismo es la corriente filosófica nacida en el Reino Unido que afirma que el conocimiento nace de la experiencia; en oposición al racionalismo, no cree en la existencia de ideas innatas, esto es, el ser humano nace sin saber nada.

Como veremos con David Hume, un gran pensador empirista, el empirismo reduce el ser humano a su memoria: soy lo que he vivido, experimentado y, lo más importante, lo que recuerdo que soy.

La memoria es en algunos aspectos un enigma para los científicos; sin embargo, muchos están de acuerdo en que olvidamos, y queremos olvidar, esos momentos vergonzosos en que pensamos “¡Tierra, trágame!”.

El mundo no existe sin memoria

El mundo no existe sin memoria

“Los cinco sentidos son esenciales para conocer el mundo, pero sin la memoria no habría mundo”.

Así comienza Punset un capítulo de la fabulosa Redes sobre la memoria. Pero el primero que la pronunció fue el filósofo David Hume. Si os interesa profundizar en su filosofía, echad un vistazo al funcionamiento de la memoria.

 

El fracaso de la empatía o la moral de los superhéroes

El fracaso de la empatía o la moral de los superhéroes

Decía Hume que la empatía, sentimiento al que él denominó simpatía, era un sentimineto natural y desinteresado en los seres humanos.

Según este fragmento de la película de Los increíbles, Mr. Increíble es un humeano de tomo y lomo; es un ser perfectamente empatico. Ahora bien, ¿si la empatía fuese un sentimiento “natural y desinteresado” haríamos lo mismo por un hombre mal vestido y que apestase o por una mujer trajeada y altanera?

Dicho con otras palabras, ¿harías el bien a alguien que te cae mal o que sabes que ha robado/mentido/etc.?

La mayoría de las veces ayudamos sólo a los débiles y desvalidos, como los superhéroes, e ignoraban a los ricos y poderosos porque pensaban que ellos no necesitan o merecen nuestra empatía, cuando tal vez sí.

El viaje de la memoria o el error de Hume

El viaje de la memoria o el error de Hume

El filósofo David Hume, como muchos de nuestros contemporáneos, rechazaba la existencia del alma por el simple hecho de que no se ve. Hume, que era un empirista consecuente, sólo admitía como verdadero aquello que se pudiera observar por los sentidos. Para Hume no hay existe más verdad .

Entonces, ¿si no hay alma, qué soy? Hume pensaba que somos memoria y sin memoria no somos nada.

Paco Roca, el genial historietista español, ha descrito en Arrugas (novela gráfica llevada al cine y que os recomiendo que leáis encarecidamente) una feroz defensa al pensamiento de Hume: sin memoria, no somos nada; sólo marionetas.

¿Estáis de acuerdo? Yo no.