¿Existe Dios? El dilema de Platón y la demostración de Dios

¿Existe Dios? El dilema de Platón y la demostración de Dios

 Muy a pesar de todo los alumnos de Filosofía y de su gran discípulo Aristóteles, Platón ha sido uno de los filósofo más importantes de toda la Antigüedad, cuya influencia se puede notar aún hoy.

Platón, que como sabemos se llamaba realmente Aristocles y que “Platón” era sólo un apodo debido a sus “enormes espaldas”, dejó en su teoría de la ideas bastante claro que la idea de Mal no existía, que no había idea alguna en el mundo de la Ideas que se correspondiera con la maldad y la injusticia que existe en el mundo.

Para el filósofo griego, y para gran parte del pensamiento cristiano medieval, el mal, tal y como nosotros lo entendemos, es la ausencia de Bien.

Aún así, ha habido a lo largo de toda la historia de la Filosofía muchos pensadores que han buscado un origen del mal en el mundo, origen que muchos han achacado a Dios. Si como Santo Tomás de Aquino  afirmaba en sus 5 vías de la demostración de la existencia de Dios, Dios era la causa de todos los seres, algo que Aristóteles denominó la causa incautada, ¿por qué no atribuirle también el mal en el mundo?

Muchos filósofos han culpado a Dios de ser éste el causante del mal en el mundo, pues Él, que es omnipotente (esto es, que puede hacerlo todo) y no evita ni erradica el mal que existe en el mundo. Este argumento se conoce como paradoja de Epicuro, pues fue él quien la formuló:

“O Dios quiere evitar el mal y no puede;
O Dios puede y no quiere;
O Dios no quiere y no puede;
O Dios puede y quiere”.

continuación os dejo una respuesta que se le atribuye históricamente al gran físico Albert Einstein.

¿Estáis de acuerdo con Einstein? O ¿por el contrario, pensáis, como consideran ahora algunos filósofos, que Dios no existe y él no es causa de nada?

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¿Fe vs. Razón?

¿Fe vs. Razón?

Cuando se habla del problema Fe y Razón (o dicho en otros término, Religión y Filosofía o, como en la actualidad se entiende, Religión y Ciencia) se hace referencia a que es un problema antiquísimo, eterno dicen algunos. No es cierto. Este problema surge cuando una serie de señores (llamados científicos o filósofos) se rebelan ante la doctrina de la doctrina de la Biblia por las evidencias que les ofrece el mundo sensible.

Uno de los primeros visionarios y rebeldes fue Giordano Bruno. Que era un fraile dominico, todo hay que decirlo.

Antiguamente no existía este problema porque la Fe o la Religión lo explicaba todo. Y ése era el primer problema. La Fe no es un método explicativo, ni si quiera es una teoría o un cúmulo de creencias acerca del mundo. Es una experiencia personal (y real) con Dios. Cuando la Fe excede de su campo, comienzan los problemas.

Se trata de una relación difícil, de eso sin duda, pero fruto mayormente por las extralimitaciones de la Religión es su función. Hay que reconocerlo. Considerar aún la Biblia como un manual de explicación del Universo es sólo un intento que algunos ignorantes hacen.

Interesante es la explicación que a este problema dio Santo Tomás de Aquino. Ante los problemas que planteaba el Averroísmo Latino con la Teoría de la doble Verdad (decir que la tesis: el alma es mortal es cierta según  la Razón y que la tesis: el alma es inmortal porque lo dice la Biblia y que ambas tesis son ciertas a la vez, es una soberana estupidez) Santo Tomás quiso delimitar el ámbitos y objetos de estudios de la Fe y de la Razón.

Lo primero que hizo fue establecer algo obvio: sólo existe una verdad. Si la Fe y la Razón se contradicen, como en la Teoría de la Doble Verdad, es señal evidente de que algo anda mal.

Y ahí estuvo acertado el Aquino: la Fe se ocupa de las verdades reveladas (qué es el alma, el cielo, Dios…) y la Razón se ocupa de las verdades naturales (de todo el mundo sensible). Él fue uno de los primeros en aceptar y distinguir que Fe y Razón son dos cosas totalmente distintas y como tal, se ocupan de objetos distintos.

Pero Santo Tomás introdujo un matiz importante: la Fe está por encima de la Razón, esto es, si ambas llevan a conclusiones diferentes, será la Razón la que se equivoque. Santo Tomás se oponía de este modo al avance científico como muy bien lo expone en este vídeo el divulgador ya fallecido Carl Sagan,

Una de las cosas que más os repito en clase (creo que si me lo propongo, soy bastante pesado) es lo importante que es aceptar y admitir que uno se puede equivocar. Cualquier tipo de progreso en nuestras vidas, o más sencillo aún, cualquier forma de diálogo, sólo es posible si los interlocutores parten de la presuposición de que se pueden equivocar.

Pero ¿qué ocurre con la Religión? No podemos medir y comparar la Razón con la Fe.  Eso sería absurdo y volver a caer en el mismo error. Fe y Razón son dos cosas distintas que se ocupan de objetos diferentes y, por lo tanto, no se pueden comparar.

Pero de hecho quizás la pregunta clave de la Humanidad no esté vinculada a la Razón, sino a la Fe. Fue el genial filósofo danés Soren Kierkegaard quien dijo que la única pregunta que puede cambiar nuestras vidas es la pregunta acerca de si Jesús de Nazaret fue Hijo de Dios. Todo lo demás es irrelevante, decía.

¿Qué opináis vosotros?

Las 5 vías o ¿puedo demostrar la existencia de Dios?

Las 5 vías o ¿puedo demostrar la existencia de Dios?

Uno de los aspectos claves del pensamiento escolástico de Tomás de Aquino es la relación entre Razón y Fe.

Recordad que la Escolástica era una corriente filosófica donde la Teología se situaba por encima de la Filosofía, esto es, la Filosofía era la sierva de la Teología. Esto se entendía porque consideraban los pensadores escolásticos que lo importante era la Fe.

La Fe, que se ocupa de Dios, o lo que es lo mismo, de la Verdad Revelada, no puede estar equivocada. El contenido de la Fe proviene de Dios y Dios es el Sumo Bien y la Suma Verdad. Luego si alguien se equivoca es la Razón en sus razonamientos.

Si os fijáis de este modo se resuelve de un plumazo la Teoría de la Doble Verdad del Averroísmo Latino: no hay dos verdades opuestas, sino una única Verdad. La procedente de Dios. Esto lo decía la Filosofía Escolástica. Y Santo Tomás.

Una vez solventado esto, Tomás de Aquino afirma que la Razón puede ser de utilidad, puede demostrar las existencia de Dios. Esto es lo que conocemos como las 5 vías o los argumentos de la existencia de Dios (ved la página 159 de vuestro libro).

A continuación os pongo un enlace de una página de Filosofía donde de una forma muy esquemática y clara, partiendo de la estructura de las vías:

1. Evidencia de un hecho sensible o punto de partida.

2. Principio metafísico aceptado.

3. Contradicción o conclusión absurda.

4. Conclusión o término.

Realiza Santo Tomás su demostración. Esquema de las 5 vías está al final del enlace.