La moral kantiana o por qué Batman no fue un ilustrado

La moral kantiana o por qué Batman no fue un ilustrado

Immanuel Kant, máximo representante de la Ilustración, desarrolló lo que se ha llamado una moral deontológica. Esto quiere decir que su moral se funda en el deber, y no en un fin como defendía Aristóteles o los utilitaristas (donde destacan John Stuart Mill y Jeremy Bentham).

Lo contrario de la moral kantiana son las morales teleológicas. Kant no las llamó así, que sino que él dividió las éticas o morales en dos: la ética formal (ésta era la suya y se basaban en actuar por deber o con buena voluntad) y las éticas materiales (que eran todas las éticas teleológicas, que nos dicen qué tenemos que hacer para ser buenos).

Realmente Kant dio, no sólo con su teoría del conocimiento, sino con su moral un “giro copernicano” a la Historia de la Filosofía. Él sostenía que una acción es correcta cuando se lleva a cabo con buena voluntad. O lo que es lo mismo, lo que importa es la intención y no los hechos o consecuencias.

Pero, ¿cómo podemos conocer la intención de las personas? ¿Qué es lo que conocemos de la gente que nos rodea? La respuesta creo que es clara: se nos conoce por nuestros actos (consecuencias) y no por nuestras intenciones. ¿No os parece?

Desde luego Batman no era de la opinión de Kant. Él, que es un superhéroe, sostiene que la base del bien y de la moral son las consecuencias, como defendían los utilitaristas John Stuart MillJeremy Bentham.

¿Qué os parece? ¿Quién tiene razón: Batman o Kant?