¿Se equivocó Hobbes?

¿Se equivocó Hobbes?

Ahora que hemos tenido el mal ante nosotros, se nos hace más patente la terrible sentencia de Plauto, que Hobbes tomó, de que “el ser humano es un lobo para el propio hombre”.

Sin embargo, muchos afirman que esto no es así. El día a día, sostienen, nos trae pruebas de justo lo contrario. Pero, ¿si es así, si el ser humano realmente es bueno, por qué existe el mal?

La respuesta está en el anuncio de lotería de 2014: el mal existe cuando los buenos hombres no hacen el bien.

¿Qué hacemos con los malos gobernantes?

¿Qué hacemos con los malos gobernantes?

Aristóteles, que tenía algo del archifamoso Pablo Iglesias, afirmó que el buen gobierno es aquel que busca la felicidad de sus ciudadanos. Este es el fin último de todo gobierno; cuando los goberantes no cumplen con este objetivo, se denominan malos gobernantes.

¿Qué hacer, pues, con un mal gobernante? ¿Destutuirlo?

Aristóteles, y eso lo sé, nunca defendería una anarquía, pues pensaba que los seres humanos somos sociables y necesitamos de los demás para vivir.

Pero, ¿qué hacer con un mal gobernante?

El anillo de Giges o por qué hacer el bien pudiendo hacer el mal

El anillo de Giges o por qué hacer el bien pudiendo hacer el mal

Anillo de Giges

Cuenta Platón en su obra la República la historia de Giges: un pastor que tras una tormenta y un terremoto encontró, en el fondo de un abismo, un caballo de bronce con un cuerpo sin vida en su interior. Este cuerpo tenía un anillo de oro y el pastor decidió quedarse con él. Lo que no sabía Giges es que era un anillo mágico, que cuando le daba la vuelta, le volvía invisible. En cuanto hubo comprobado estas propiedades del anillo, Giges lo usó para seducir a la reina y, con ayuda de ella, matar al rey, para apoderarse de su reino.

Ahora bien, ¿por qué en cuanto Giges tuvo la oportunidad de hacer el mal lo hizo y no siguió haciendo el bien? Ante esta pregunta misteriosa, Platón consideró que realmente Giges desconocía qué era el bien, no estaba plenamente convencido de que el bien es lo mejor para él.

¿Por qué si sé que algo es bueno para mí (tomar la medicación para sanarme, no poner la mano en el fuego, no saltar de un quinto…), dejaré de hacerlo porque se me plantee la opción opuesta?

La ética de Platón explicada en una sencilla imagen

La ética de Platón explicada en una sencilla imagen

 

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Los filósofos se han preguntado durante siglos el origen del mal y, sin embargo, Platón ya había dado la respuesta. Pero fue otro gran pensador, Edmund Burke, quien supo expresar mejor que la respuesta platónica al origen del mal:

“El mal prevalece cuando los hombres buenos no actúan”.