Pero entonces, ¿este mundo no es real?

Pero entonces, ¿este mundo no es real?

No todos pensaron como Platón. Sólo unos pocos elegidos sospecharon que lo que vemos, olemos, sentimos y percibir con nuestros cinco sentidos es simplemente una mera ilusión para tenernos engañados.

Platón, cuyo auténtico nombre era Aristócles, consideró que vivimos en un mundo de apariencia al que llamó “mundo sensible” en contraposición con la auténtica realidad, denominada el “mundo inteligible”.

No todos los que le leyeron, le creyeron. Sólo unos pocos, los destinados a ser filósofos, estaban capacitados para asumir que todo lo que creían hasta entonces como verdadero, era mentira. La verdad debía ser descubierta.

Morfeo, protagonista de Matrix, quiere cual Platón ayudar a Neo a descubrir la auténtica realidad.

De cómo Platón define lo que es real o sobre cómo escribir sobre la Alegoría de la Caverna

De cómo Platón define lo que es real o sobre cómo escribir sobre la Alegoría de la Caverna

Una prueba irrefutable de que Platón, y los pitagóricos, tenían razón sobre la reencarnación del alma es el papel que desempeña Morfeo en la película de Matrix.

Morfeo, que seguramente posea el alma de Platón, enseña a Neo qué es lo real, esto es, cómo salir de la Caverna.

Para que vosotros también podáis salir de ella, os dejo a continuación dos documentos de los que hablamos en clase:

Habéis estado viviendo en un mundo imaginario. Es hora de despertar.

Pautas para dejar la Caverna y no morir en el intento

Pautas para dejar la Caverna y no morir en el intento

Una de las afirmaciones más extañas y qué más asombro levanta de la filosofía de Platón pertenece a su metafísica, a su descripción de la realidad.

Para Platón este mundo que cada día vemos, olemos, sentimos y disfrutamos no es la auténtica realidad. Es sólo mera apariencia, una simple copia de otro que se escapa a nuestros sentidos y al que él llamó el mundo de las ideas.

Aquí os dejo un vídeo explicativo sobre qué es la famosa Alegoría de la Caverna, donde Platón expone sus teoría de las ideas, y cómo debe ser interpretada:

Vivimos, tal y como dice Platón y como le cuenta Morfeo a Neo en la grandiosa película Matrix, bajo un engaño: el engaño consiste en que ésta no es la auténtica realidad, solo una sombra, un reflejo de lo que es la auténtica y verdadera realidad. En Matrix la realidad en la que viven sus protagonistas es fruto de la creación de las máquinas.

Sólo aquellos que eligen la opción correcta, podrán despertar de un largo sueño y salir de la Caverna.

El comienzo o Elegimos un mundo sin vosotros

El comienzo o Elegimos un mundo sin vosotros

Comenzamos un nuevo curso sin un plan fijo. Sólo el que nuestro miedos y temores nos impongan. Es cierto que en todo lo que hacemos, nos viene dado un rumbo -el curso y la opción que se ha elegido- y un timonel -el o la profesora de turno-, pero cada uno debe eligir cómo ha de terminar su travesía.

Yo, como vuestro profesor de Filosofía, tengo la misión de mostraros cómo será el comienzo de este nuevo curso por el que nos aventuraremos, pero debéis ser vosotros lo que indiquéis cuál es el futuro que elegiremos y cuáles serán las reglas que nos impongamos.

A continuación os dejo la selección de textos de Historia de la Filosfía con los que trabajaremos a lo largo del curso.

Serán solamente los textos más importantes de un grupo elegido de autores; de aquellos que sobresalieron sobre los demás porque supieron enfrentarse al mundo y a sus dificultades desoyendo las voces anteriores y escuchando sólo la suya.

Ellos, a la manera de guías como le gustaba decir a Martin Heiddegger, serán quienes nos ayuden a escuchar lo que nosotros mismos queremos y pensamos. Pero que muchas veces lo desconocemos. Mediante el estudio de sus pensamiento e ideas, conseguiremos, y así entendía la filosofía Heidegger y un servidor, elegir un mundo nuevo, donde todo principio sí tendrá un final, pero un final escrito por nosotros.

Despierta a la realidad o la crítica de la Escuela de Frankfurt

Despierta a la realidad o la crítica de la Escuela de Frankfurt

El curso se termina con un grupo de pensadores heterogéneos que tuvieron su punto de partida en el Instituto de Investigación Social. A este grupo de críticos se les denominó Escuela de Frankfurt. Los más destacados son, sin duda, Max Horkheimer y Theodor Adorno, pertenecientes ambos a la primera generación que compuso esta fructífera escuela de pensadores.

Más que filósofos, sociólogos o teóricos (como se los han descrito), más bien habría que decir que fueron críticos, pues a ellos les debemos la famosa Teoría Crítica. Es decir, aunque una de las mayores influencias que tuvieron fue del pensamiento marxista, se dieron cuenta que toda teoría filosófica podía convertirse en ideológica (esto es, en algo así como un dogma del que nadie podía dudar) si los propios autores que formulan la teoría no son críticos con ella misma. Ninguna teoría es perfecta.

Como hemos visto, este fue un error del que adoleció Marx, el cual no fue nada crítico en la formulación del materialismo histórico; su predicción de la abolición de la propiedad privada y de la llegada del comunismo, nunca se cumplió, demostró las importantes lagunas que tenía el marxismo. Y, dicho sea de paso, lo único a lo que dieron lugar sus teorías (mal interpretadas o no) fueron a durísimas dictaduras.

La Escuela de Frankfurt se vio con una amalgama de promesas no cumplidas, especialmente dolorosas dos de ellas: la no llegada del comunismo de Marx (sociedad perfecta donde todos los hombres serían iguales), por una parte, y la emancipación del hombre propuesta por la Ilustración y por Kant (donde dejaríamos atrás la minoría de edad).

Horkheimer y Adorno se dieron cuenta de que, en lugar de ser los hombres más libres, justos, racionales e iguales entre sí, sus cadenas y yugos crecían por doquier. El hombre, creía la Escuela de Frankfurt, debía comenzar a despertarse, a despojarse de una razón que le estaba tiranizando. Una razón mal entendida que no fue la que Kant concibió.

El hombre debía despertar a la auténtica realidad, que no era nada alentadora y halagüeña. El hombre debía recorrer el duro camino que inició Neo en Matrix.

¿Es este mundo real? Platón y Neo contra Belén Esteban

¿Es este mundo real? Platón y Neo contra Belén Esteban

La alegoría de la caverna de Platón ha generado numerosos debates desde que el gran Aristocles escribió La Repúlbica. La alegoría de la caverna, que se encuentra en el libro VII del diálogo La República, nos plantea algo que todos hemos sentido o cuestionado alguna vez: ¿Es este mundo real? Platón, con su teoría de las Ideas, afirma que sí.

Descartes, ya en el siglo XVII, cuando formuló su famosísimo Cogito, ergo sum en sus Meditaciones Metafísicas planteó la imposibilidad de distinguir entre el sueño y la vigilia. ¿Y si no pudiéramos nunca levantarnos de este sueño? Platón en La República y Neo, guiado por Morfeo, en Matrix se rebelan contra los poderosos que nos dominan para despertar nuestras conciencias de nuestro letargo. El objetivo: descubrir la Verdad (con Mayúsculas).

Belén Esteban es el paradigma contra el que hay que rebelarse: falsas proyecciones, apariencias e ilusiones vacías que rodean nuestra vida. Yo ahora mismo me estoy tomando un café “verde” (no porque sea ecológico o contribuya al medioambiente, sino porque mi madre se ha creído que este café tiene más “antioxidantes”. ¿Qué coño es eso?)

Como os habréis percatado, la interpretación que hago de la teoría platónica es parcial: no discuto que este sea el mundo real (si dudáis de que es real, golpeaos contra la mesa…). Lo que no es real es seguramente cómo lo percibimos: las imágenes falsas que la publicidad, la tele, los periódicos.. incluso la pornografía hacen de este mundo, lo distorsionan de tal modo que ya no nos reconocemos, ya nos somos capaces de ver al otro y lo otro como es porque al estar tanto tiempo en la “caverna” hemos perdido la capacidad de “ver” (entendido como aprehender o comprender) de forma correcta.

El siguiente vídeo propone un análisis comparativo bastante bueno entre Matrix y La alegoría de la caverna (aunque la música a mi gusto es desastrosa):

¿Cómo podemos volver a reconocer el mundo? Platón dirá que re-educándonos.

¿Estáis de acuerdo?