Pero entonces, ¿este mundo no es real?

Pero entonces, ¿este mundo no es real?

No todos pensaron como Platón. Sólo unos pocos elegidos sospecharon que lo que vemos, olemos, sentimos y percibir con nuestros cinco sentidos es simplemente una mera ilusión para tenernos engañados.

Platón, cuyo auténtico nombre era Aristócles, consideró que vivimos en un mundo de apariencia al que llamó “mundo sensible” en contraposición con la auténtica realidad, denominada el “mundo inteligible”.

No todos los que le leyeron, le creyeron. Sólo unos pocos, los destinados a ser filósofos, estaban capacitados para asumir que todo lo que creían hasta entonces como verdadero, era mentira. La verdad debía ser descubierta.

Morfeo, protagonista de Matrix, quiere cual Platón ayudar a Neo a descubrir la auténtica realidad.

Cómo conocemos la realidad o por qué Kant inventó el Photoshop

Cómo conocemos la realidad o por qué Kant inventó el Photoshop

Una forma muy fácil de entender Crítica de la razón pura de Inmanuel Kant, donde expone su teoría del conocimiento es entender el proceso que ocurre dentro del hombre al conocer un objeto como si éste fuera una fábrica.

Para Kant el hombre o el sujeto que conoce no es pasivo, la realidad no es objetiva. La construye el hombre. Esta afirmación os puede resultar extraña, como lo fue para muchos de los contemporáneos de Kant o para el joven Neo en Matrix.

Según Kant, todo conocimiento comienza gracias a las intuiciones sensibles, lo que vemos y percibimos (olor, sabores, tactos, gustos, etc.). Pero añadía (y ahí estaba todo su ingenio, su giro copernicano) que si conocíamos era porque en todo hombre había, lo que él denominó, formas a priori de la sensibilidad: el espacio y el tiempo. Si conocemos a nuestro mundo y si somos capaces de recordarlo (y no sólo los hombres, sino también los animales) es porque situamos siempre las cosas en el espacio y en el tiempo.

Esto es lo que Kant llamó la Sensibilidad y la estudió en la Estética Trascendental.

Pero normalmente, cuando pasamos un largo día, a la noche, antes de irnos a la cama a dormir, solemos dedicar un rato a pensar cómo nos fue el día. Cuando pensamos lo que hemos vivido y visto, entra en juego el Entendimiento.

Según Kant, sólo podemos pensar las representaciones (que son el producto final de lo que hace la Sensibilidad) que cada hombre particular tiene de la realidad. Mi representación del partido de ayer es diferentes a la que tiene mi mejor amigo o mi compañero de trabajo. La representación de las cosas es subjetiva.

Pensar sólo podemos pensar las representaciones de la realidad  y las podemos pensar gracias a las categorías (o como también las llama Kant, conceptos puros). Aplicar nuestro pensamiento a lo que Kant llamó ideas reguladoras (que son tres: Dios, el alma y el mundo) es un error que da lugar disciplinas que NO son ciencias, sino puro pasatiempo de imbéciles.

Dios, alma y el mundo son las ideas reguladoras de la razón o, dicho con otras palabras: si nuestra vida y nuestro conocimiento fuera un camino muy estrecho donde a un lado hay un barranco muy peligroso, Dios, alma y el mundo sería esa valla que nos recordaría: ¡No pases esta línea que la vas a liar parda! Nos recuerdan los límites de nuestro conocimiento.

Así terminaba Kant con la Analítica y Dialéctica Trascendental, donde se ocupaba del Entendimiento y de la Razón respectivamente.

El límite de nuestro conocimiento es, según Kant, los fenómenos (esto es, aquello que se nos presenta y como cada uno ve el mundo, que es siempre distinto). Por eso podría decir Kant que “por desgracia hay cosas que no se pueden explicar hasta que se ven”.

Como en la película Matrix, lo que vemos no es la auténtica realidad, sólo una parte. Esa parte que se nos escapa como a Neo, es lo que se llama noúmeno.

La realidad, es como el Photoshop, un invento para engañarnos.

De cómo Platón define lo que es real o sobre cómo escribir sobre la Alegoría de la Caverna

De cómo Platón define lo que es real o sobre cómo escribir sobre la Alegoría de la Caverna

Una prueba irrefutable de que Platón, y los pitagóricos, tenían razón sobre la reencarnación del alma es el papel que desempeña Morfeo en la película de Matrix.

Morfeo, que seguramente posea el alma de Platón, enseña a Neo qué es lo real, esto es, cómo salir de la Caverna.

Para que vosotros también podáis salir de ella, os dejo a continuación dos documentos de los que hablamos en clase:

Habéis estado viviendo en un mundo imaginario. Es hora de despertar.

Pautas para dejar la Caverna y no morir en el intento

Pautas para dejar la Caverna y no morir en el intento

Una de las afirmaciones más extañas y qué más asombro levanta de la filosofía de Platón pertenece a su metafísica, a su descripción de la realidad.

Para Platón este mundo que cada día vemos, olemos, sentimos y disfrutamos no es la auténtica realidad. Es sólo mera apariencia, una simple copia de otro que se escapa a nuestros sentidos y al que él llamó el mundo de las ideas.

Aquí os dejo un vídeo explicativo sobre qué es la famosa Alegoría de la Caverna, donde Platón expone sus teoría de las ideas, y cómo debe ser interpretada:

Vivimos, tal y como dice Platón y como le cuenta Morfeo a Neo en la grandiosa película Matrix, bajo un engaño: el engaño consiste en que ésta no es la auténtica realidad, solo una sombra, un reflejo de lo que es la auténtica y verdadera realidad. En Matrix la realidad en la que viven sus protagonistas es fruto de la creación de las máquinas.

Sólo aquellos que eligen la opción correcta, podrán despertar de un largo sueño y salir de la Caverna.