El error de Descartes

El error de Descartes

Nosotros como filósofos debemos aceptar que el genio de Descartes cometió un grave error: menospreció las emociones. Para Descarte ser humano equivalía a ser racional. Nada más lejos de la realidad.

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¿Es Aristóteles el padre del veganismo?

¿Es Aristóteles el padre del veganismo?

El díscolo discípulo de Platón, el filósofo Aristóteles, afirmó que el alma es el principio vital de los seres vivos. Para el filósofo nacido en Estagira, un animal o una planta tienen alma.

Eso sí, el alma se define por sus capacidades o funciones, y sólo el ser humano tiene el alma racional. Aristóteles negaba la racionalidad a los animales, pero, ¿y la empatía? ¿Y otros sentimientos como la alegría o la tristeza?

La ausencia de racionalidad era clave para Aristóteles para sostener la primacía del ser humano. Aristóteles seguro que comería carne. Sin embargo, los animales no paran de sorprendernos.

No sois el contenido de vuestra cartera

No sois el contenido de vuestra cartera

Platón, cuyo auténtico nombre era Aristocles, desconfiaba de aquellos que empiezan a definirse enumerando características físicas. Platón tenía una visión negativa del cuerpo y rechazaba que el ser humano se identificase con él.

Para el filósofo ateniense, lo más excelso que tenía el ser humano era el alma y acorde a esa alma debía de vivir.

No pienso callarme

No pienso callarme

Para Kant el ser humano es un animal paradójico, pues vive a camino entre dos abismos: la libertad y las leyes de la naturaleza.

Según nuestro filósofo, lo asombroso del hombre es que siendo libre, puede dejar de serlo, y siendo libre, hay cosas que nunca podrá elegir.

Dirá, que aquellas que puede elegir, no permita nunca que nadie le quite esa opción.

¿Cómo garantizar un futuro mejor? O las flores son para el camino

¿Cómo garantizar un futuro mejor? O las flores son para el camino

Kant era un pesimista; pensaba que el futuro de los seres humanos estaba marcada por una profunda “insociable sociabilidad“, es decir, por una grave maldad.

La única forma, decía, de ponerle fin era con leyes fuertes. Y armas. Me imagino, ¿no?

 

¿Se equivocó Hobbes?

¿Se equivocó Hobbes?

Ahora que hemos tenido el mal ante nosotros, se nos hace más patente la terrible sentencia de Plauto, que Hobbes tomó, de que “el ser humano es un lobo para el propio hombre”.

Sin embargo, muchos afirman que esto no es así. El día a día, sostienen, nos trae pruebas de justo lo contrario. Pero, ¿si es así, si el ser humano realmente es bueno, por qué existe el mal?

La respuesta está en el anuncio de lotería de 2014: el mal existe cuando los buenos hombres no hacen el bien.